viernes, 25 de enero de 2008

1958-1975


Esta imagen tomada por Eddie Adams es un clásico del fotoperiodismo y su publicación cambió en cierto modo el rumbo de la guerra de Vietnam. O al menos la concepción que los americanos (y una gran parte del mundo) tenían sobre ella. No podemos acostumbrarnos a la guerra. No podemos acostumbrarnos a las imágenes.
Por eso os recomiendo el blog de Jim Lowney, fotógrafo y periodista, que tiene de todo un poco: fotografías de EE.UU, Bucarest, fotoperiodismo, gente... Hay algunas realmente buenas; al menos a mí me gustan.

sudando amor

Últimamente se han puesto muy de moda los programas de castings y "reality shows"; no entiendo porqué. Nunca he podido comprender qué tipo de motivos lleva a una persona hecha y derecha a encerrarse en una casa con gente desconocida, matarse a trabajar, aceptar todas las críticas de un público inepto, ser juzgado por un tribunal cuyos únicos conocimientos de música se basen en el "Mambrú se fue a la guerra" tocado con la flauta dulce del cole y, sobre todo, saber que su tan sudada fama (si es que la alcanza) será efímera.
Lo peor de todo, sin duda alguna, es ese tono asquerosamente dulzón, empalagoso y, en resumidas cuentas, estúpido que les dan a este tipo de programas. Todos lloran emocionados, todos discuten y se reconcilian, todos se abrazan y besan, y sueltan frases que parecen sacadas del culebrón de las cuatro. Aquí apunto las declaraciones que han inspirado estas líneas. Pertenecen a un concursante de esa nueva bazofia de Cuatro llamada "Fama". Atención a la elaborada retórica y la consistencia de sus ideas: "Tenemos mucho amor dentro, tenemos mucho amor que repartir y vamos a repartirlo bailando". Aplauso general. Ellas enjuagan sus lágrimas. Ellos le dan palmaditas en la espalda. La presentadora sonríe cautivadoramente a la cámara. Suspira. Y yo, tirada en el sofá, mientras me pregunto qué carajo significa esa memez, empiezo a vomitar.

miércoles, 23 de enero de 2008

Esperanzas

Era el más temido y el más esperado al mismo tiempo. Cuando llegó, muchos no supieron cómo reaccionar. Con los ojos bajos y la barbilla alta, trataron de hacerle frente. Más de doscientas manos empuñaron sus armas y, frunciendo el ceño, hicieron acopio de las pocas fuerzas que el hambre, la fatiga y las largas jornadas sin descanso habían mermado. Al recibir el primer golpe, se hizo el silencio.
La batalla parecía no tener fin; en los útlimos recovecos de la mente, agazapados, se escondían los villanos enemigos. Otros, montados en sus briosos corceles, duraban un sólo instante. No había tiempo que perder, verlos, derribarlos de sus monturas y destriparles era una única cosa. Hasta el último detalle había de ser controlado. Algunos, insensatos, se mostraban tal cual ante la atónita mirada del ejército: sin escudo ni protección, paseaban despreocupados por las peligrosas llanuras.
Las víctimas eran innumerables, en ambos bandos. Volvió el silencio.
Ella, escondida, nerviosa y esperanzada, aguardó hasta el anochecer. El desenlace, dichoso o trágico, estaba cerca por fin.

Ya he hecho el examen de economía.

viernes, 18 de enero de 2008

¡qué tiempos aquellos!

Acabo de hacer mi primer examen final de la carrera (suena fatal) y no puedo evitar acordarme de aquella época en que sólo tenía controles de cuatro temas de dos folios por una cara... Es verdad que cada etapa tiene su cosa, pero lo cierto es que se echa de menos.
Me acuerdo ahora especialmente de Arangoya, donde estudié mis dos años de Bachillerato. No me quiero poner nostálgica ni tratar de resumir 18 meses en un huequecito como este, pero sería injusto si no hiciera ni tan siquiera una mención a ese colegio donde he aprendido tanto.
Tiendo a relacionar lugares y momentos con música, libros, olores... Si tuviera que sintetizar en una frase lo que aprendí en Arangoya, sería esta:"lo que es, es; lo que no es, no es". Parece obvio, pero, como oí decir una vez, la inteligencia comienza un segundo después de citar lo obvio.

miércoles, 16 de enero de 2008

y otro más

Pues sí, he encontrado otro blog que me ha parecido bastante curioso y que, además, está muy bien hecho. Enología, como es fácil de deducir, tiene contenidos acerca del vino: su historia, caracterísiticas... concretamente, os recomiendo este apartado en el que se describe la relación entre el Martini y los famosos del cine y el espectáculo. Como ya saben quienes me conocen, soy una gran aficionada a ambos (al cine y al espectáculo, claro) y, por eso, lo he incluido en mi blogroll.
Un saludo.

martes, 15 de enero de 2008

nuevo blog

En mitad de examenes, encuentro un hueco para seguir atendiendo mi blog, tal y como reclaman mis numerosísim@s lector@s (sí, sí, lectoros y lectoras). Dentro de poco, si la Historia Universal y la Economía me lo permiten, publicaré algunas entradas que, por ahora, están tomando forma. Hasta entonces podéis entreteneros con un interesantísimo blog que uno de mis hermanos me ha recomendado: Historias con historia, una bitácora escrita cuidadosamente (rasgo no muy común en Internet) que fomenta el interés por la cultura de forma amena (algo menos común todavía). Muy útil para quedar bien en clase, con los amigos, en una cena... ¡Para que luego digan que las humanidades no son prácticas! Os lo recomiendo.


sábado, 5 de enero de 2008

marina returns

Yo, al contrario que el turrón, vuelvo después de Navidad. En estos días, repletos de polvorones, peladillas y espumillón, he decidido tomarme unas merecidíííííííísimas vacaciones que me han servido para recargar las pilas, reflexionar y descansar. Porque, digan lo que digan, la Navidad es lo que es: el Nacimiento de Dios y, en consecuencia, un periodo de recogimiento; aunque entre tanto regalo y langostino, resulte algo complicado. Aprovechemos este nuevo año para hacer todo lo que se nos quedó en el tintero durante el pasado, ¡feliz 2008!