domingo, 29 de junio de 2008

Un par de cosas, literalmente

1. He encontrado un blog sobre Pixar (la productora que hace dibujitos, sí, esa que se forra con películas de animación) que está bastante bien, actualizado y con cosas interesantes, si te gusta Pixar, claro. El único inconveniente -para algunos- es que está en inglés; así que para vosotros, ¡oh ignorantes de la lengua de Shrek!, incluyo un traductor on-line, que os vendrá muy bien.
2. Para quienes todavía (a pesar de la macro campaña de Cuatro) no se hayan enterado, hoy es la final España-Alemania. Dará de qué hablar.

viernes, 27 de junio de 2008

still alive

Vale, ya lo sé, no hace falta que os pongáis así... Han pasado mil cosas y yo no he comentado nada en el blog: terminó el curso, escribí un ensayo, la selección pasó a semifinales, hice macarrones, acabé de leer un libro, volví a ver una película y la selección machacó a Rusia en la semifinal.
De todo esto, y de mucho más, hablaré cuando tenga un ratito. Hasta entonces, un saludo a mi/s lector@/s. Mientras, podéis leer el cuento de gabriel syme en haecnovanobis

miércoles, 4 de junio de 2008

Wanted.

Sabía que era gafe, pero nunca pensé que llegaría a tanto. El otro día, cuando me disponía a comenzar una jornada de estudio (como ya es habitual en mí), empezó a llover de una forma terrible, sin previo aviso, sin escapatoria. Calada hasta los huesos, decidí no dar marcha atrás en mis planes, y estudié. O al menos lo intenté. Cuando volví a casa, me sequé, me cambié de ropa y, escarmentada, cogí un paraguas.
Había quedado para tomar unos pintxos, tan tradicionales en esta tierra navarrica. Los degusté con sumo placer, acompañada de un mosto y una agradable conversación. Fuera estaba lloviendo. Al salir, me acordé de que - por una vez- había traído paraguas, pero ¡cuál fue mi sorpresa al descubrir que ya no estaba en el paragüero donde lo había dejado!
Desde luego, empiezo a pensar que soy el chivo expiatorio de una red de confabulaciones e intrigas que Dios sabe cuándo acabarán y, lo que es peor, cómo acabarán. Mientras tanto, sigo alerta. Si alguno de mis lector@/s encuentra mi paraguas o lo ha visto en algún sitio, por favor, que me lo haga saber. Y si alguna vez os han robado uno y habéis sentido esa húmeda sensación de abandono, resignación, impotencia... solidarizaos conmigo. Lo necesito. O compradme un paraguas. Plegable.