domingo, 4 de enero de 2009

Sweeney Todd

"El barbero diabólico de la calle Fleet", subtitula. Johnny Depp tiene más de diabólico que de barbero en esta sangrienta película que roza el gore. No apta para todos los estómagos. Benjamin Barker vuelve a Londres con el nombre de Sweeney Todd para vengarse del hombre que le separó de su mujer y su hija. Se instala en el ático de la tienda de empanadas para montar su barbería. Pronto, Todd pierde la cabeza, igual que todos los clientes que pasan por su negocio: acaban con un tajo en mitad de la garganta. El cadáver va directamente a la tienda de empanadas de carne regentada por Helena Bonham-Carter, para alimentar a Londres. Y todo ello, entre canción y canción.

Lo que no me ha gustado: violencia gratuita y kilos de tomate que, o se toma a risa, o puede ser repugnante. Johnny Depp como cantante porque, para mi gusto, está sobreactuando. Tim Burton se repite un poco, debería darle más importancia a la historia y no tanta a la estética.
Lo que me ha gustado: La caracterización de los personajes, los decorados y el comienzo (la máquina de picar carne engrasada con sangre). Burton vuelve a demostrarnos que no todos los musicales son "High School". La parte en la que Helena Bonham-Carter sueña con una vida ideal junto a Johnny Depp (foto), es de lo mejor de la película: un rayo de esperanza ahogado por lo tétrico de Sweeney Todd.