domingo, 30 de mayo de 2010

Cara a cara

Hoy, Francis Bacon me ha mirado desde la pared. Le he sostenido la mirada, durante un rato. Me ha mostrado su horror. Y no he sabido qué decir.

Luego, he bajado a la calle. He visto que hacía sol. Que unas personas hablaban con otras y que todas, después de haber contemplado el desgarro de Bacon, seguían enteras. Y he pensado que a Bacon, a pesar de todo, también le llegaron los rayos del sol.

martes, 4 de mayo de 2010

Cine VS. Televisión

Hoy, en clase de Guión Cinematográfico I, se ha lanzado la idea, para algunos acertada y para otros equivocada, de que una serie de televisión no puede ser una obra de arte.
  • Argumentos a favor: en principio, no es una obra completa, su objetivo primordial es dirigirse a un gran número de personas (motivado por la estructura misma de la industria de la televisión) y tiende a disminuir su calidad conforme avanzan los capítulos.
  • Argumentos en contra: en el momento, no se me ha ocurrido ninguno. Pero me he revuelto en mi asiento y he levantado una ceja en señal de desacuerdo. No sé si la profesora lo habrá interpretado correctamente.

El caso es que me he quedado con la duda, he pensado, he hecho memoria y me ha venido a la cabeza Twin Peaks, de David Lynch. Y como he seguido sin saber verbalizar esos argumentos que, por ahora, sólo intuyo, he acudido a los que saben.

Hernán Casciari, en su blog de El País, escribió en una entrada del 12 de junio de 2007:

"Antes de Twin Peaks las series de televisión eran un pasatiempo frívolo, un complemento para las noches vacías de contenido. Entonces llegó David Lynch y puso al mundo patas arriba. Entre otras cosas, dijo: señores, es posible hacer una obra de arte para la tele. Algo tan bueno como en el cine, y quizás mejor."

En fin... seguiré dándole vueltas... De todas formas, creo que un ejemplo, muchas veces, vale más que una larga explicación. Pero no sé si eso funciona en el mundo académico.

sábado, 1 de mayo de 2010

¡Dibujame un cordero!

El arte consiste en ver donde aparentemente no hay nada. El Principito veía un cordero en una caja. El piloto veía un elefante dentro de una boa. Hay quienes dicen que este es un paisaje triste.
Quizá lo dicen porque no han visto el camino que, entre las dunas, lleva hasta la estrella.