domingo, 10 de julio de 2011

El arte es inútil

"El arte no tiene influencia sobre los actos. Aniquila el deseo de actuar. Es magníficamente estéril", dice lord Henry con gran seguridad, encendiéndose un cigarrillo, mientras Dorian Gray, pálido, tiembla de pies a cabeza y pasea nervioso por la estancia, incapaz de dar un argumento en contra pero convencido de que, al menos esta vez, su amigo está equivocado. Porque él ha visto el cuadro. Y en ese cuadro está reflejada su alma. Y ha sido ese trozo de tela pintada, aparentemente inocuo,el que le ha convertido en una persona cruel y despiadada y ha provocado su desgracia.

En El Retrato de Dorian Gray, la única novela de Oscar Wilde (1854-1900), el autor manifiesta su convicción de que la mayor obra de arte que puede crear un ser humano no es externa o ajena a él, sino que se trata de su propia vida. Por eso únicamente la vida es superior al arte. Esta convicción será la que Wilde describa extensa y apasionadamente en su obra De Profundis, una larga carta escrita a un amigo suyo desde la cárcel, en la que trata de convencerle de que huir del sufrimiento basando la conducta en el "nuevo hedonismo a través del arte" que tanto defiende lord Henry, lleva a la soledad más absoluta. Si se puede identificar al joven Oscar Wilde con el Dorian Gray de su obra (curioso, inquieto, con riqueza suficiente para permitirse todos los caprichos, egoísta e influenciable), el Oscar Wilde de la vejez sería el que más tarde escribiría De Profundis y que empieza a asomarse en el amigo de Gray, Hallward: un artista sensato, trabajador y honesto, que trata de despertar la conciencia del joven y prevenirle de la influencia de lord Henry. Wilde se enfrenta así con su propia conciencia, discute consigo mismo y obliga al lector a hacerlo también.

A través del diálogo entre los personajes, hace gala de su ingenio, utiliza al viejo cínico para dar la vuelta una y otra vez a los razonamientos sobre la belleza, la vida y la moralidad aceptados comúnmente. Se podría decir que mezcla la mayéutica socrática y el sofismo, en el peor sentido de la palabra, de tal forma que a través de el juego de palabras, las paradojas y los epigramas llega a la verdad; pero hay que saber separar el grano y la paja. Es una estrategia similar a la que sigue en El Crítico Como Artista, ensayo en el que defiende la superioridad del crítico de arte frente al artista, porque - entre otras razones - considera al primero conocedor en profundidad y, por tanto, más objetivo, mientras que el segundo es experto únicamente en el tratamiento de sus propias emociones y su obra tiene valor en la medida en que puede ser analizada y valorada por alguien externo a él mismo: el crítico.En las tres obras mencionadas - la novela, la epístola y el ensayo -Wilde defiende la existencia por necesidad de un observador externo al artista que juzgue su obra. Pero, siguiendo la línea de pensamiento del autor, por encima del crítico de arte, está quien juzga la bondad, verdad y belleza de la vida del hombre.

viernes, 1 de julio de 2011

El arte es un chiste

Ya sé que es, otra vez, una peli "pasada" y que "debería actualizarme" y que "mi blog no es el más puntero del mundo entero", pero el caso es que me gusta reposar las ideas, darle tiempo al tiempo y, si es posible, volver a ver las películas. Por eso he decidido sacar a la luz Exit Through The Gift Shop, de Banksy.


Tuve la oportunidad de verla hace un año y me encantó, por el sarcasmo, por la reflexión sobre el arte, porque es un documental y parece un chiste y, por supuesto, por el ambiente que me rodeaba: eran las diez de la noche y estaba en una sala de cine independiente en Brooklyn, donde solo había diez personas y no conocía a ninguna de ellas. De hecho, dudé de si la película me gustó per se o si la "localización" me había jugado, otra vez, una mala pasada.

Pero no. Me gustó de verdad. Y lo comprobé cuando en el avión pude volver a verla. Y cuando frente a la decisión de salir a tomar una cerveza o quedarme en casa viéndola otra vez, elegí la segunda opción. Así de tanto me gustó.

Sé que entre los lectores de este post estarán los que no conozcan a Banksy... en fin, no os culpo, pero os animo a que salgáis cuanto antes de la ignorancia. Si no lo hacéis, os culparé. Banksy es el seudónimo de un grafitero, un street artist, un camorrista (me encanta esta palabra) británico que ha expuesto en el MOMA, el Tate, el Museo Americano de Historia Natural... y básicamente, de eso trata el documental: ¿es el arte callejero verdadero arte? ¿se puede exponer? ¿cuál es la línea que diferencia a un vago, un gamberro o un estúpido de un verdadero creador? Me parece muy interesante porque, aunque el documental es una crítica mordaz a la gente que hace dinero con las ideas de otros, que es incapaz de ser objetiva con su propia obra y que vive del cuento - grupo representado en el personaje de Thierry - al mismo tiempo el director también reflexiona sobre sí mismo o, al menos, induce al espectador a hacerlo, porque Banksy ha vendido y subastado cuadros alrededor del mundo por miles de libras.

Bansky's website Aquí están la mayoría de sus obras, si no todas. Mis favoritas son estas:

#3

#2
Y la #1