miércoles, 28 de septiembre de 2011

Videoclips de Spike Jonze

Sin embargo, su producción más prolífica han sido los videoclips. Aquí os he puesto cuatro, realizados por este director, aproximadamente cada cinco años, desde 1994 hasta la actualidad. 

Desde que Michael Jackson lanzó el impresionante videoclip de Thriller (más de 96 millones de visitas en youtube) en 1982, la mayoría de músicos y bandas posteriores siguieron su ejemplo, sacando videoclips con una función comercial, para darse a conocer y promocionarse. 
Lo habitual es que tengan estructura narrativa, que cuenten una historia con la que el público identifique la letra de la canción. También es común que aparezca el líder del grupo o los cantantes, que suelen ser los protagonistas, o simplemente tratan de seducir al público. La fotografía, la ambientación y las localizaciones suelen estar muy cuidadas porque el videoclip tiene, además, una importante función estética.
Creo que, cada vez más músicos, especialmente los que se mueven en circuitos más alternativos pero son conocidos, optan por unos videoclips con objetivos variados como divertir al espectador o, lo que es más complejo e interesante, sumergirle en un entorno que propicie un estado de ánimo o mood.



Weapon of Choice, Fatboy Slim, 2000


If I Only Had a Brain, MC 900 con Jesus, 1994

Me parece que estos dos videoclips tienen en común su capacidad de representar en imágenes lo que la música nos hace sentir: que viajamos o flotamos durante unos minutos cuando en realidad seguimos en el mismo lugar que al principio; incluso, emocionalmente. Escuchando ciertas melodías podemos tener unos sentimientos que, una vez termina la canción, desaparecen. Y Christopher Walken es increíble.

The Suburbs, Arcade Fire, 2011


Triumph of a Heart, Björk, 2005
Y estos dos videoclips me gustan porque tratan el tema de la adolescencia desde puntos de vista muy distintos, drama y comedia absurda. 
Me quiero detener un poco en el videoclip de The Suburbs. Está realizado con escenas del cortometraje Scenes From The Suburbsde Spike Jonze, estrenado en 2011 y que se puede ver en esta web. El corto está, obviamente, inspirado en el album de Arcade Fire
A mí me recuerda a las películas de Sofía Coppola, especialmente la de Maria Antonieta y Las Vírgenes Suicidas. Tanto ella como su ex-marido, Jonze, tienen gran capacidad para retratar una adolescencia nostálgica, llena de detalles. Describen con una estética muy particular esa época de inocencia, curiosidad y, sobre todo, desorientación y desconocimiento de uno mismo.

En estas entradas anteriores hablé un poco más de música y de las películas de Sofia Coppola

lunes, 26 de septiembre de 2011

Sucedió... ¿y?

El pasado 13 de septiembre publicaron un artículo que escribí sobre las películas Sophie Scholl . Los Últimos Días y La Ola en la página web de CinemaNet.
Esta es mi primera colaboración con este portal cuyo lema es "pensando el cine, cambiando el mundo". Esto es lo que la Asociación CinemaNet dice de sí misma en la página web: "Entendemos que la cultura, en gran parte, pasa a través de la gran pantalla. Y, a menudo, las personas encuentran en esas películas modelos de vida y de conducta (...) pretendemos fomentar un escenario favorable -de crítica, de opinion- a la realización de este tipo de películas que aporten valores a la Sociedad."

Sophie Scoll (1921-1943) leyendo
Creo que las intenciones con las que se hace una película pueden ser muy variadas: entretener, hacer dinero, alimentar el ego de un director, documentar un hecho histórico, buscar la verdad, disfrutar... e incluso puede que haya películas realizadas sin ningún fin concreto. Algunos de estos objetivos son justificables, otros no y otros, indiferentes. En cualquier caso, desde el punto de vista del espectador, me parece que siempre es bueno pensar sobre cómo nos afecta y cómo nos enfrentamos a lo que nos muestra la pantalla.

Por eso decidí escribir este primer artículo sobre las películas alemanas que tratan el tema de la Segunda Guerra Mundial desde una perspectiva europea, no americana, de autocrítica y reflexión. Además, estas dos películas también tienen en común que sus protagonistas son jóvenes estudiantes que - de una forma u otra - se rebelan contra el sistema y las imposiciones. También esbozo algunas ideas sobre nuestra forma de ver películas históricas, especialmente de esta época. Entender las diferencias entre una película y otra, entre ambas posturas, puede servir para pensar más el cine y, ¿quién sabe?, quizá cambiar un poquito el mundo.

Si queréis leer el artículo, os lo agradezco pero, sobre todo, recomiendo ver las películas.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Me suena a Berliner

Creo que para Alan Berliner el ritmo es fundamental.
El sonido.
Los tiempos.
Los recortes.
Los recuerdos.
Las rendijas.
Los relojes.
El tic tac de las agujas del reloj sobre la mesilla que marcan los segundos, lentos, lentos, lentos, pesados, tibios, como los párpados a punto de cerrarse en Wide Awake.

Fotograma de Wide Awake. Berliner toma café para 
combatir los efectos del insomnio.

Las sílabas. In. Co. Nex. As. de Edwin Honig en Translating Edwin Honig: A Poet's Alzheimer.
Son fragmentos de recuerdos, del pasado, de las fotografías viejas y olvidadas en alguna bolsa de plástico que alguien decidió tirar, en algún mercado de la memoria.

Es esa idea (atrevámonos a llamarla postmoderna) del collage, de la re-construcción frente a la construcción, de la copia frente al original, del metraje encontrado por azar. El azar como parte de la película, como un elemento más. Esto podría hacernos pensar en el género documental. En el caso de Berliner no es que atrape la situación imprevista, sino que es un azar "constitutivo", si puede llamarse así, fundamental, intrínseco a la obra, porque se nutre de un material no ideado por el artista sino hallado en cualquier lugar y reciclado para sus propósitos. 

Trabaja con fotografías, periódicos, vídeos, chinchetas, tornillos, cartulinas, como un artesano, como un niño que pinta, recorta y pega. Se podría decir que Berliner toma una materia inerte y la dota de significado, de vida, a través de la composición, de la yuxtaposición, del contraste, del diálogo entre imágenes. 
Como en una pieza musical. 
Como en el lenguaje. 
Juega. 
Experimenta. 
La obra de Berliner es rápida, directa, profundamente emotiva y muy divertida. Una de las críticas que se hace a algunos artistas contemporáneos es que han perdido su capacidad de conectar con el público. Berliner sabe contar historias, es capaz de hacer de un problema personal una reflexión universal.


Le conocí el año pasado, en su estudio. Creo que en Berliner, el entorno en el que trabaja, su proceso de creación y la obra final son inseparables. Por eso en sus películas se desgañita tratando de explicar al espectador continuamente cómo hace las cosas, frente a la cámara. Da la vuelta a la cámara y se mira a sí mismo, al proceso. Sus obras son pura edición. El medio. La materia de la que están hechas las cosas. Son esenciales en Berliner. Y quizá también en la vida.

Enlaces para saber más:
- Página oficial. Imprescindible.

domingo, 18 de septiembre de 2011

A Quien Quiera Leerlos (I)

Se llama Laura Santiago y ella ha sido elegida para inaugurar una nueva sección en mi blog. Le he pedido que me envíe unas fotografías y me hable de los últimos libros que ha comprado. Laura también tiene un blog en el que recomienda exposiciones, música y libros muy variados, con un nombre sugerente y original, como de cuadro: sintitulo.1987


"Me llamo Laura, soy licenciada en Historia y me encantan el arte, los museos y los libros. Allá donde vaya llevo siempre un libro conmigo. Estos libros los compré en Madrid, en una tienda de libros usados llamada Ábaco y me han costado 5€. He escogido estos cinco libros un poco por azar. Cuando entré en la tienda no iba buscando ninguno en concreto. El de Ágatha Christie lo escogí porque al verlo recordé que hacía tiempo que quería leerlo. Los otros cuatro los escogí por los autores (Andersen, Wilde, Bécquer y Neruda). Quiero tener mi propia biblioteca y hay que empezar por tener ciertos autores básicos en ella, y estos cuatro no pueden faltar."


A quien quiera leerlos:
- Ágatha Christie. Asesinato en el Orient Express. Ed. RBA Coleccionables.
- Pablo Neruda. Veinte Poemas de Amor y Una Canción Desesperada. Ed. Alianza Cien.
- Gustavo Adolfo Bécquer. Maese Pérez el Organista / La Coraza Blanca. Ed. Alianza
- Oscar Wilde. El Fantasma de Canterville. Ed. Alianza Cien.
- Christian Andersen. Cuentos. Ed. Alianza Cien.


¡gracias por compartir tu selección de libros y disfruta de la lectura!

Si te interesa, puedes leer una entrada anterior sobre Oscar Wilde

jueves, 15 de septiembre de 2011

George Kuchar. Nueva York. 60-70.

Hace unos días, a la edad de 69 años, murió George Kuchar (1942-2011), cineasta experimental neoyorkino que filmó más de 200 películas. Una de las más importantes es Hold Me While I'm Naked (enlace a imdb), un cortometraje de 17 minutos. A diferencia de otras películas de cine experimental, este director concede bastante importancia a la trama y los personajes, en el sentido más clásico, al menos en las películas que he podido ver (doscientos es un número bastante ambicioso, la verdad). En ellas, aparecen seres excéntricos, pasionales, frustrados, que se mueven en un ambiente surrealista, lleno de color y angustia al mismo tiempo. Las relaciones emocionales y sexuales son las protagonistas en los filmes de Kuchar, descritas con crudeza, sin pudor. El corto Corruption of the Damned (imdb), con una trama más desarrollada y menos escabrosa, resulta más fácil de ver; sin embargo, la apuesta estética es menos rompedora, limitada en parte por el blanco y negro. 

Kuchar me recuerda a Andy Warhol, a la Beat Generation y al Nueva York de los graffitis y las pandas callejeras. Casualmente, a esto mismo me recordó la serie de cortometrajes que vi en la pasada edición del Festival Punto de Vista, agrupados bajo el nombre de Young Filmmakers Rediscovered


En los años 60 y 70 se crea en Nueva York un grupo llamado el Film Club, formado por chicos inmigrantes, de barrios marginales. Les dan una cámara de vídeo Súper 9 y de 16 mm y ellos ruedan lo que ven a su alrededor. En sus películas hay cierta intención narrativa, también tratan de mostrar sus preocupaciones: la cuestión racial, la guerra de Vietnam, los amigos. Pero, sobre todo, se capta su despreocupación por el cine en un sentido más amplio y pretencioso, graban lo que de verdad les importa, no pretenden hacer política ni crítica social. Su estilo es sencillo, directo, clásico en muchas ocasiones, y es ahí donde veo ciertas semejanzas con Kuchar. Aunque él era consciente de lo que estaba haciendo, potenciaba mucho más el aspecto lúdico del cine. En un reciente artículo publicado en el New York Times, con motivo de su fallecimiento, se recoge la siguiente cita del director:  “Making a movie is very personal. You get to interact with people. It’s like a party. You make a party and then you’re home alone for a long time. You edit it, and put it together and then you go — and another party happens when you show the rushes. So it helps your social life " Os recomiendo vivamente el artículo del New York Times si queréis acercaros a la obra de este director, ayuda a apreciarlo más.

En este artículo, publicado por el Festival Punto de Vista y redactado por un experto y participante de los cortometrajes del Film Club, Gabe Kingler, se menciona una cierta relación posible entre estos cortometrajes y las películas de Andy Warhol y Stan Brakhage.  

Los 70 en Nueva York. Siento que son como ese cajón desordenado que tratas de colocar una y otra vez, de limitar, de ordenar, y nunca acaba de quedar bien puesto, siempre aparece algo nuevo, que cambia todo el orden anterior y te obliga a recolocar las cosas, a verlo todo con otros ojos, otra vez. Igual es que los 70 están aún demasiado cercanos en el tiempo o igual es culpa mía. En cualquier caso, es uno de mis cajones favoritos y encuentro diversión en componerlo, descomponerlo y recomponerlo.

En ubuweb podéis ver las películas de George Kuchar.