miércoles, 10 de junio de 2015

2+2

2+2 son 5, insistía. 2 y 2 son cinco, martilleaba su cabeza.
Pero la calculadora decía 4
y el mundo gritaba 4
y todo funcionaba como si dos más dos fueran cuatro.

Qué diferencia a un loco de un genio,
se preguntaba,
qué extraña convicción mueve al hombre
que le lleva a dejarse la vida
para que todo cambie.

Para hacer que el mundo gire
en torno al sol
y cambiar el rumbo
de la vida de los hombres.


Galileo Galilei